Trabajo con hoteles, restaurantes y apartamentos turísticos de la provincia de Málaga en lo que más tiempo consume fuera de la sala: responder consultas en varios idiomas a cualquier hora, gestionar reservas que entran por cinco canales distintos y redactar la operativa diaria. Voy presencialmente al establecimiento antes de proponer nada.
Me lo cuentan así, y suele ser lo mismo por debajo:
Y se contesta tarde y regular en tres de ellos, justo cuando más caro es el cliente.
Booking, el teléfono, Instagram, el correo y WhatsApp. Se responde por la mañana, cuando ya han reservado en otro sitio.
Partes, escandallos, informes de ocupación y textos de las fichas. Horas que no están en la sala.
No hace falta cambiar de PMS ni tocar el motor de reservas. Se empieza por lo que ya tenéis.
No es de hostelería, pero el problema es idéntico: leads que entran por varios portales y se enfrían antes de que alguien conteste.
Respondidas como te las respondería por teléfono.
Para un equipo de ese tamaño el proceso completo no compensa y no te lo voy a vender. Tengo una sesión exprés de media jornada por 690 € pensada justo para eso: sales con un plan a 90 días que puedes ejecutar tú.
En la inmensa mayoría de casos, no. Parte de mi trabajo es decidir qué se puede hacer con lo que ya tienes pagado. Si algo exige una inversión previa que no compensa, mi trabajo es decírtelo antes de que te lo gastes.
Solo donde aporta y con revisión. La respuesta inmediata a una consulta de disponibilidad se automatiza bien; una reclamación, no. Esa frontera es precisamente lo que se decide en el diagnóstico.
Media hora, sin compromiso y sin presentación comercial. Si veo que no hay caso, te lo digo en esa misma llamada.