De «hazme esto» a «consigue esto». Lo que OpenAI ha dicho de verdad.
Esta semana se ha publicado que OpenAI confirma una superinteligencia capaz de cumplir los objetivos de una empresa sin intervención humana. No es exactamente eso. Lo que ha dicho es más interesante. Y también más inquietante.
El 6 de septiembre de 2026, OpenAI anunció que ya tiene un «investigador en prácticas automatizado»: un sistema que, bajo dirección humana, completa tareas de investigación que a un experto le llevarían varios días. Su meta es un investigador totalmente automatizado en marzo de 2028. El mismo día, su científico jefe, Jakub Pachocki, pidió frenar: ningún laboratorio ha resuelto todavía el alineamiento y la supervisión.
Lo que dice el titular y lo que ha dicho OpenAI
El 10 de septiembre, elEconomista titulaba que OpenAI confirma una superinteligencia capaz de cumplir objetivos empresariales sin intervención humana.
Suena a ciencia ficción. Y como siempre que leo un titular así, me fui a la fuente.
Lo que OpenAI anunció el 6 de septiembre es esto:
- Ha alcanzado lo que llama un «investigador en prácticas automatizado»: un sistema que, bajo dirección humana, completa tareas de investigación bien acotadas, incluidas algunas que a un investigador experto le llevarían varios días.
- A mediados de agosto, su departamento de investigación ya funcionaba con 3,1 jornadas de agentes de IA por cada jornada humana.
- Su siguiente meta: un investigador de IA totalmente automatizado para marzo de 2028.
- Las personas siguen decidiendo qué se investiga, si los resultados valen y cuándo se escala, se pausa o se lanza un sistema.
Así que no. No hay ninguna superinteligencia cumpliendo los objetivos de ninguna empresa sin humanos. Todavía no.
Pero el propio artículo de elEconomista acierta en lo importante, que no es el titular. Es la dirección.
De «hazme esto» a «consigue esto»
En 1954, Peter Drucker popularizó la dirección por objetivos. La idea era sencilla: no le digas a tu gente cómo hacer su trabajo. Dile qué tiene que conseguir, y deja que encuentre el camino.
Setenta años después, esa idea está a punto de aplicarse a las máquinas.
Fíjate en cómo ha cambiado lo que le pedimos a la IA en muy poco tiempo:
- Primero, tareas: «resúmeme este informe», «redacta este correo».
- Ahora, procesos: «prepara la propuesta para este cliente con los datos del CRM y envíamela para revisar». Es lo que ya hacen agentes como GPT-6 Astra.
- Después, objetivos: «reduce los costes de logística sin empeorar el servicio», «averigua por qué los clientes están dejando de comprarnos».
Es la misma evolución que vive cualquier persona en una empresa. Al becario le dices qué hacer, paso a paso. Al profesional con experiencia, qué conseguir. Y no es casualidad que OpenAI haya llamado a su hito «investigador en prácticas».
El becario ya está en la oficina. Lo que están diciendo es que piensan hacerlo fijo.
Lo que no te cuentan
Si solo te cuento las virtudes, te miento. Tres matices:
- El 3,1 mide tiempo de máquina funcionando, no resultados. Que los agentes trabajen 3,1 jornadas por cada jornada humana no significa que se investigue 3,1 veces más.
- Todavía necesitan ayuda. Según The Next Web, más de la mitad de las tareas de entre cuatro y ocho horas que salieron bien necesitaron al menos una intervención humana.
- Y el que lo anuncia pide frenar. Este es el matiz que más me ha llamado la atención.
El científico jefe de OpenAI pide frenar
El mismo día, Jakub Pachocki, científico jefe de OpenAI, publicó un ensayo titulado «An Alien Mind», «una mente alienígena». Y escribió esto:
Y añadió: «Me preocupa que nadie esté preparado para las consecuencias de un aumento rápido y continuado de la inteligencia de las máquinas».
Propone que las pausas voluntarias sean algo normal en la industria, con normas de seguridad comunes que controlen auditores independientes y gobiernos.
Hace unos días te contaba que un investigador dimitía de Anthropic avisando de que la IA podría acabar con nosotros. Ahora es el científico jefe de OpenAI quien pide frenar.
Ya no son voces sueltas. Son los que la construyen.
Qué hacer en tu empresa
La superinteligencia no va a llegar el lunes a tu oficina. Pero los agentes que persiguen objetivos, sí van a llegar. Y conviene prepararse ya:
- Escribe tus objetivos como si se los fueras a dar a alguien que no conoce tu empresa: medibles, con plazo y con límites. Un agente al que no le dices lo que no puede hacer cumplirá el objetivo de la peor forma posible.
- Ordena tus datos. Quien persigue un objetivo decide con lo que ve. Si tu información está en tres Excel que no cuadran entre sí, decidirá mal.
- Decide ya qué decisiones se quedan siempre en manos de personas. Precios, clientes, contratos, todo lo que afecte a alguien. Antes de que la tecnología te obligue a decidirlo con prisas.
- Empieza por objetivos pequeños. Un informe semanal que se prepara solo. Un seguimiento de presupuestos pendientes. Lo que funcione ahí es lo que escalarás después.
¿Qué objetivo le darías hoy a una máquina en tu empresa si supieras que lo va a cumplir? ¿Y qué límites le pondrías para que no lo cumpla a cualquier precio?
Bruno Marcial · Consultor y formador de IA para empresas. Profesor en la Universidad Complutense de Madrid, UAX y CEU San Pablo, y fuente experta en ABC, RTVE y Business Insider. Cómo trabajo · LinkedIn.
Fuentes
- elEconomista — «OpenAI lo confirma: así es la superinteligencia artificial que cumplirá objetivos empresariales sin necesidad de la intervención de los humanos» (10 de septiembre de 2026)
- OpenAI — Jakub Pachocki, «An Alien Mind» (6 de septiembre de 2026)
- The Decoder — «OpenAI reports AI "research interns" and warns about its own pace at the same time» (7 de septiembre de 2026)
- The Next Web — el ensayo de Pachocki y la petición de frenar (6 de septiembre de 2026)
- MLQ News — por qué la cifra de 3,1 jornadas mide tiempo de máquina y no investigación