Intercambia tokens y gestiona posiciones de liquidez desde una sola pantalla. Nadie custodia tu dinero: las monedas salen de tu wallet y vuelven a tu wallet en la misma transacción. Sin cuenta, sin registro y sin KYC.
Los contratos son routers de ejecución: no almacenan fondos. Entre una operación y otra no hay nada tuyo dentro. Si un paso falla, la transacción entera revierte y tus monedas siguen donde estaban.
0,10% sobre el token que recibes. Es la única retención, está escrita en el contrato y cualquiera puede leerla. Aparte va el gas de la red, que cobra la blockchain. Ni spreads ni cargos escondidos.
Aporta con el token que tengas, aunque no sea ninguno de los dos del par. El contrato calcula las proporciones, hace los swaps, abre la posición y te devuelve el sobrante. Sin restos olvidados.
El motor de esta pantalla es SwapWizard, de DeFiRe Labs: una capa de ejecución que consulta las rutas de los DEXes de cada red —Uniswap, PancakeSwap, Curve, Aerodrome, Balancer y otros— y arma la transacción que te devuelve más tokens.
Soy Growth Partner del proyecto, así que me llevo una parte de la comisión de las operaciones que salen de aquí. Te lo digo porque prefiero decírtelo: no cambia lo que tú pagas, que es el 0,10% de siempre, pero tienes derecho a saberlo.
Si tienes una comunidad, un proyecto con token o una web con tráfico cripto, puedes tener esto mismo con tu marca y en tu dominio, y quedarte tú con esa parte de la comisión. Se instala pegando dos líneas de HTML.
Esto es infraestructura de ejecución, no asesoramiento financiero. Ni yo ni SwapWizard te recomendamos ninguna operación, ningún token ni ninguna estrategia. Tú decides y tú firmas.
Verifica siempre los detalles de la transacción en tu wallet antes de firmar. Puedes perder dinero, y el cumplimiento de la normativa de tu país es responsabilidad tuya.